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Debbie Sterling inspira a toda una generación para resolver problemas

por Lisa Wirthman

Debbie Sterling cree en el poder de resolver problemas, tanto para las emprendedoras como para las niñas. Le contamos cómo arrasó con su empresa GoldieBlox en la sección de juguetes.

Tiempo de lectura: 08 minutos

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Debbie Sterling nunca ha sido la típica ingeniera.

En una de sus primeras clases de la carrera de ingeniería en la universidad de Stanford, le encargaron la tarea de diseñar una solución a un problema cotidiano. Sus compañeros se centraron en proyectos de ingeniería más tradicionales, como robots y aerogeneradores, pero Sterling abordó un problema más práctico: ¿Qué hacer con los objetos de valor mientras uno se va a nadar en la playa?

Su respuesta: llevarlos contigo. Sterling, de 34 años, fundadora y presidenta de la popular empresa de juguetes GoldieBlox, diseñó un moderno cinturón acuático con bolsillos impermeables para poder nadar tranquilamente entre las olas con la cartera encima.

Esa tarea le enseñó que la ingeniería no consistía solo en “señores mayores haciendo algoritmos en una pizarra”. Podía ser divertida y creativa. Ahora Sterling transmite el mismo mensaje a las niñas con los juegos de GoldieBlox, kits de construcción similares a los bloques LEGO y los mecanos. El objetivo es inspirar una mayor participación femenina en la ingeniería (solo el 14% de los ingenieros de todo el mundo son mujeres) y otras carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.

De momento, funciona. GoldieBlox ha vendido más de un millón de juegos desde su lanzamiento en 2012, y ha obligado a empresas productoras de juguetes de todo el mundo a considerar si la publicidad de sus productos está demasiado enfocada a un sexo o a otro. “Hemos visto a grandes productores de juguetes desarrollar productos más motivadores para las niñas”, comenta, “en gran parte gracias al ruido que hicimos”.

Romper la barrera del club de chicos

En sus clases de ingeniería de la universidad, Sterling vio por primera vez los retos que suponía ser una mujer en un campo dominado por hombres.

“A veces incluso mis profesores se reían de mis ideas”, cuenta. “Constantemente me comparaba con mis compañeros. Sentía que no era lo bastante buena, que mis ideas no eran lo bastante buenas”.

Más adelante Sterling se dio cuenta de que tenía ideas distintas porque tenía una perspectiva distinta, la de una mujer, y que esto podía jugar a su favor no solo como ingeniera y experta en marketing (Sterling tiene una licenciatura en ingeniería mecánica/diseño de producto y trabajó en marketing antes de empezar con GoldieBlox), sino también como emprendedora.

“No habría podido fundar GoldieBlox si un día no hubiera sido una niña y hubiera podido aplicarlo al reto de la ingeniería”, afirma.

Una mezcla de géneros más equitativa en ingeniería probablemente nos iría bien a todos. Pueden encontrarse mejores soluciones a casi cualquier problema cuando lo abordan personas con perspectivas diversas, según Sterling. Menciona el ejemplo de los airbags iniciales inventados por ingenieros hombres, que no protegían adecuadamente a las mujeres. Según un informe de 2011 del American Journal of Public Health, las mujeres tienen un 47% más de probabilidades que los hombres de sufrir lesiones graves en el mismo choque.

“Todavía nos queda mucho camino por recorrer para lograr la igualdad de género en este ámbito”, sostiene.

La revolución en el pasillo rosa

A Sterling se le ocurrió un plan para acelerar los avances en 2011. Un día, en un desayuno de grupo, una amiga ingeniera frustrada por la falta de hombres en su campo recordaba cómo jugaba de niña con los kits de construcción heredados de su hermano mayor y preguntó: “¿Por qué las niñas juegan con muñecas y los chicos construyen cosas?”.

“Se encendió la bombilla”, dijo Sterling ante una nutrida audiencia en WIE Network en 2014, y decidió llevar al mercado juegos de construcción para niñas. “Sentía que había nacido para eso”.

“En el pasillo rosa estaban las tablas de planchar, los juegos de té, las princesas y los ponis”, apunta Sterling. “Queríamos lanzar una idea y decirles a las chicas que son algo más que princesas; se merecen juguetes que sean tan fantásticos y estimulantes como los de los chicos”.

Goldie es la estrella de los kits de construcción con narrativa de la marca. Es experta en resolver problemas y cuenta con un grupo diverso de amigos que rompen con el estereotipo del ingeniero genio chico.

Cada kit de GoldieBlox lleva un juego de piezas de construcción y un libro de cuentos centrados en un dilema que Goldie intenta resolver. En uno de los kits, Goldie construye una correa de transmisión para ayudar a su perro Nacho a atraparse la cola; en otro, inventa un reproductor de películas de un minuto para salvar un festival de cine local. Las niñas (o los niños) siguen el desarrollo de la historia construyendo un artilugio similar, incluso cometiendo los mismos errores que Goldie antes de encontrar una solución.

“Goldie es alguien muy curioso y entusiasta que quiere cambiar el mundo”, cuenta Sterling. “Pero no siempre tiene las respuestas, así que tiene que probar y fracasar, y luego volver a probar”.

La marca GoldieBlox no tuvo que probar demasiado para triunfar. Sterling lanzó su empresa en 2012 con una campaña de micromecenazgo en Kickstarter que pretendía recaudar 150.000 dólares, lo suficiente para financiar una tirada de producción inicial de 5.000 unidades. GoldieBlox tuvo un éxito inmediato: generó alrededor de un millón de dólares en reservas de pedidos y una tirada de producción inicial de más de 40.000 unidades, según Sterling. Desde entonces estos juegos abarrotan las estanterías de las grandes cadenas de jugueterías como Target y Toys R’ Us, y mientras tanto ha surgido un movimiento para “revolucionar el rosa” y eliminar las etiquetas de género de los pasillos de las jugueterías.

De forma similar, al observar el efecto que pueden tener los juguetes en las aspiraciones de un niño y en su sentimiento de identidad, las empresas jugueteras han renovado su mensaje. Warner Bros. Consumer Products y DC Entertainment lanzaron una nueva colección de figuras de acción de Superheroínas DC el año pasado, Mattel hizo los tan esperados cambios en sus muñecas Barbie en julio al presentar tres nuevos tipos de cuerpos y diversos tonos de piel y colores de pelo, y Hasbro ahora comercializa su horno Easy Bake para niños.

Aprovechar el fracaso

En la fecha de publicación de este artículo, GoldieBlox ha vendido juegos en más de 6.000 grandes jugueterías de todo el mundo. Otros indicadores de éxito son un anuncio de 4 millones de dólares en el Super Bowl en 2014 y numerosos premios el mismo año, incluidos el de Juguete del año de la Asociación de la industria del juguete estadounidense y el de App iOS del año de Apple.

La propia Sterling ha recibido galardones por sus magníficas ideas. Fue nombrada Embajadora Presidencial para el Emprendimiento Global en 2015, y en 2016 fue designada una de las 25 “Personas que conforman el futuro del comercio minorista” por la Fundación Nacional del Comercio Minorista estadounidense.

“Estoy muy orgullosa porque siento que hemos conseguido mucho en un periodo de tiempo muy breve en cuanto a transformar realmente un sector”, declara Sterling. “Pero también siento que apenas hemos dado el primer paso de lo que es posible para GoldieBlox”. Todo esto no quiere decir que el éxito de la marca fuera fácil.

En 2014 GoldieBlox lanzó un producto defectuoso con piezas de construcción que no encajaban. El percance amenazó con socavar el entusiasmo de sus jóvenes clientas por la ingeniería, pero Sterling se adelantó al problema. Se dirigió a las clientas con una nota de disculpa personal de Goldie, una oferta de un kit de construcción gratuito, y una explicación de cómo había rediseñado los juegos la empresa para subsanar el error.

También hubo retos internos. A medida que la empresa crecía, Sterling estaba tan centrada en fabricar los juegos para las clientas que otras partes críticas del negocio, como gestionar a las personas o crear cultura de empresa, en ocasiones pasaron a un segundo plano.

Cuando Sterling se enteró por una encuesta anónima que los empleados no pensaban que la cultura de GoldieBlox tolerara el fracaso, se sorprendió. “Intentamos enseñar a las niñas que no pasa nada si fracasan”, apunta, “y de muchas formas, es la filosofía de GoldieBlox como empresa y marca”.

Sterling introdujo una nueva sesión en su reunión de equipo semanal, en la que empleados y ejecutivos comparten historias de fracasos y lecciones aprendidas. “Descubrimos que era una manera muy sencilla de empezar a aprovechar y a tolerar el fracaso”.

“Queríamos lanzar una idea y decirles a las chicas que son algo más que princesas; se merecen juguetes que sean tan fantásticos y estimulantes como los de los chicos”.

Debbie Sterling

Goldie salta al resto del mundo

Sterling espera transformar a Goldie la ingeniera en un icono mundial para niños y niñas, similar a Bob, el constructor y Dora, la exploradora.

“Cuando los niños se obsesionan por un personaje, de verdad les influye en los intereses que empiezan a tener o en lo que querrán ser en el futuro”, sentencia Sterling.

Si lo consigue, Sterling cree que los niños querrán emular a Goldie y aplicar la ingeniería a todos los aspectos de su vida.

“Esa es la visión a largo plazo”, añade. “Todavía nos queda mucho por hacer”.

5 libros de la lista de lectura de Debbie Sterling

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