Inspiración TED

El miedo es aburrido y otros consejos para llevar una vida creativa

por Elizabeth Gilbert

Elizabeth Gilbert, autora del bestseller “Comer, rezar, amar”, comparte 11 formas de pensar de manera inteligente sobre la creatividad.

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Creatividad es una palabra difícil. Los consultores la venden, las marcas la prometen y todos nos esforzamos por conseguirla, con frecuencia sin saber realmente de qué se trata. Dicho sencillamente, hay muchas falsedades en torno a la creatividad. Pero la autora Elizabeth Gilbert (Charlas TED, Elizabeth Gilbert sobre darle alas a la creatividad) se abre camino entre las tonterías con su visión única y reconfortante sobre el tema. En su opinión, todos somos almas creativas por naturaleza; solo debemos descubrir cómo aprovechar la inspiración y liberar el espíritu creativo que tenemos dentro. Aquí comparte sus mejores consejos para vivir una vida creativa de un modo significativo.

1. Si estás vivo, eres una persona creativa.

  Es como si alguien le hubiera entregado a esa persona ese letrero para que usara cuando tenía nueve años y esta lo hubiera conservado alrededor del cuello desde entonces. Pero en lugar de cuestionarle esa declaración, porque entonces se pondría testaruda al respecto, le pido a esa persona que saque la palabra “creatividad” de la oración y la reemplace por la palabra “curiosidad”, solo para que vea cuán ridículo suena. Si uno pudiera liberarse de la angustia y de la carga que posiblemente asocia a la palabra “creatividad” porque se ha creído el mito de que solo le pertenece a las personas especiales, atormentadas o profesionales e insertara en su lugar la palabra “curiosidad”, vería que, de hecho, es una persona sumamente creativa, porque toda la creatividad comienza con la curiosidad. Y una vez que saque provecho de su curiosidad y se permita seguirla a donde sea que lo lleve, se dará cuenta muy rápidamente de que está viviendo una vida mucho más creativa que el año anterior.

2. No eres un genio; tienes un genio.

El pensamiento mágico que yo solía relacionar con la creatividad es esta idea de que la inspiración no viene de mí sino que viene a mí. Y la razón por la que elijo creer esto es, primero, porque lo siento así y, segundo, porque así es como prácticamente todos los seres humanos que vivieron antes de la era de la Ilustración describieron la inspiración. Incluso las personas con un pensamiento completamente científico y racional suelen decir: “Y entonces esta idea me vino a la mente”. Lo dicen en esos términos, aunque si continuaras preguntándoles luego lo negarían y te dirían de qué parte de la corteza cerebral realmente provino. En otras palabras, le sacarán el encanto y lo harán completamente aburrido en lugar de ofrecernos esa reminiscencia a Hogwarts y yo prefiero que me recuerde a Hogwarts porque creo que el único ámbito en nuestras vidas en el que es adecuado y, de hecho, beneficioso tener un pensamiento mágico es en el ámbito de la creatividad.

3. Realiza algo; has algo; has cualquier cosa.

Tener una mente creativa es, en cierto modo, como tener un border collie. Debes darle algo para hacer o encontrará algo para hacer… y no te gustará lo que encuentre para hacer. Así que si te vas a trabajar y dejas a tu border collie solo y sin ejercitar en tu departamento, cuando regreses a casa verás que el border collie consiguió un trabajo y el trabajo que consiguió probablemente fue vaciar todo el relleno de tu sillón o sacar hasta el último trozo de papel higiénico del rollo porque necesita un trabajo. Una mente creativa es exactamente igual. Mi experiencia con una mente creativa es que si no le das una tarea, una pelota que perseguir, un palito que ir a buscar, algunos patos que reagrupar, no sé, algo, se volverá contra sí misma. Es muy importante para mi salud mental que haga ejercitar a este perro. Así que dale a tu perro un trabajo y no te preocupes por si el resultado es magnífico o eterno, si les cambia la vida a las personas, si cambia el mundo, si te cambia a ti, si es original, si es innovador, si es comercializable. Solo dale al perro un trabajo y tendrás una vida mucho más feliz más allá de cómo resulte.

4. Deja de quejarte y comienza a trabajar.

Nadie se queja tanto como las personas que se desempeñan en disciplinas creativas. Son los niños más contrariados y quejosos que podrás encontrar. Y esa sensación de legitimidad y de angustia que sale de la boca de esas personas me vuelve loca. ¿Tienes la oportunidad de pasar tu vida dedicándote a darle el mejor uso posible a la mente humana y todo lo que quieres hacer es quejarte al respecto? ¡Cállate! Nadie te obligó a hacer eso. Comportarte como si tus dones y tu talento te pesaran, y estuvieras agotado por tus esfuerzos creativos, como si un dictador malvado te obligara a hacerlo en lugar de haberlo elegido por tu propia voluntad también es ridículo. Y finalmente, y lo peor de todo, ahuyentas a la inspiración. La inspiración, como todos nosotros, quiere ser amada y apreciada, y si te escucha hablar sobre cómo está arruinando tu vida, se irá a otra parte. Por eso, cada vez que escucho a alguien creativo quejarse de que es un campo de batalla y de que está dejando su sangre en el trabajo y de cuán terrible es, quiero susurrarle a la inspiración: “Oye, si estás cansada de ella, ven conmigo”.

5. La frustración no es una interrupción del proceso; la frustración es el proceso.

He visto a tanta gente talentosa, creativa e ingeniosa enfurecida con su trabajo o, aún peor, dejar de hacer su trabajo por encontrarse con una frustración a lo largo del camino de lo que fuera que intentaban crear. Y hablan de esa frustración como si fuera un obstáculo que proviniera del espacio exterior y lo arruinara todo. Solo querían ser creativos y aquí viene la frustración nuevamente, le quita toda la diversión, hace imposible realizar ese trabajo y destruye el juego por completo. Y mi sensación es: “Escuchen, están malinterpretando todo el proceso porque de lo que se han enamorado, y con lo que se han encaprichado, es ese momento del proceso creativo en el que todo funciona, todos los cilindros te impulsan a máxima velocidad y la inspiración fluye, y parece tan fácil y es divertido y agradable”. Y esa es la aberración. Ese momento de elegancia tranquila y sencilla en el que todo sale bien no es lo normal. Ese es el milagro que ocurre de vez en cuando si tienes mucha suerte. La frustración, la parte difícil, el obstáculo, las inseguridades, la dificultad, el “no sé qué hacer con esto ahora”, ese es el proceso creativo. Y si quieres hacerlo sin enfrentarte a la frustración y a la dificultad, entonces no tienes lo que se necesita para ese tipo de trabajo.

La inspiración y el crecimiento verdaderos provienen únicamente de la adversidad y de los desafíos, de alejarse de lo que es cómodo y familiar e ingresar a un terreno desconocido

Ben Saunders

6. Olvídate de esa fantasía de la perfección.

La perfección es la muerte de todo lo que es bueno. La perfección es la muerte del placer. Es la muerte de la productividad. Es la muerte de la eficiencia. Es la muerte de la alegría. La perfección es un garrote que va por el mundo asesinando todo lo bueno. Alguien una vez dijo que yo no era sincera al decir esto porque seguramente intento que mi trabajo sea lo mejor posible. Y eso es totalmente cierto, pero hay una gran diferencia entre lo mejor posible y la perfección.

7. No puedes deshacerte del miedo, pero recuerda que el miedo es aburrido.

Esta es mi oposición fundamental a la ilusión mitológica de no tener miedo y la frustración que siento cuando el hecho de no tener miedo se toma como una virtud. Simplemente siento que es la batalla equivocada. Porque, en primer lugar, no es bueno librarse del miedo; lo necesitamos para mantenernos con vida. Todos estamos aquí porque tuvimos miedo y eso nos protegió. Existe un cierto menosprecio hacia el miedo cuando decimos que no queremos temer. Pero, a su vez, el miedo es la parte más antigua, más profunda y menos sutil de nuestra vida emocional y, por lo tanto, es aburrido. Es insulso. No tiene ningún matiz. Entonces, ten una pequeña conversación con tu miedo cuando comience a irritarse porque intentas hacer algo creativo. Hazle saber: “Solo estoy tratando de escribir un poema, nadie va a morir”. Pero no trates de luchar contra él, es un desperdicio de energía. Solo conversa con él y luego sigue adelante.

8. Si algo es lo suficientemente auténtico, se sentirá original.

No soy partidaria del deseo de hacer un trabajo original. En primer lugar, eso crea una enorme cantidad de angustia y, en segundo lugar, es un deseo imposible, porque no existe tal cosa como un trabajo original. Si me muestras una obra de arte que todo el mundo señala como absolutamente original, traeré a 10 académicos y críticos que verán esa obra de arte y te dirán de dónde obtuvo esa persona su inspiración, a quién ha leído, qué pintor ha observado… Estoy mucho más interesada en la cadena de influencias que en el narcisismo de la originalidad. La única manera de crear un trabajo auténtico es, con gran humildad, fe y curiosidad, seguir esa curiosidad a donde sea que te lleve y confiar que lo que sea que salga de ti se sentirá original. Que, aunque otras personas puedan haber hecho lo mismo, tú no lo hiciste todavía y apenas lo hagas y le pongas tu marca, comenzará a sentirse original por derecho propio, siempre y cuando tenga esa esencia auténtica.

9. Si te dedicas al arte, no necesitas ir a la universidad.

En realidad, déjenme decirlo de otro modo: si te dedicas al arte, no necesitas deudas. De hecho, es la última maldita cosa que necesitas. Por lo tanto, no me interesa cuán prestigiosa sea la academia, no me interesa cuán magníficos sean los profesores y no me interesa qué te prometen que te van a dar; si te generan una deuda, no te están ayudando. Si te sobran USD 100.000 que no necesitas para nada y quieres ir a esa universidad, te garantizo que obtendrás cosas maravillosas de esa experiencia porque hay experiencias fantásticas que se pueden vivir allí. Si te dieran una beca completa y te permitieran asistir gratis, de nuevo, ve. Disfrútalo; considérate afortunado. Pero si te dijeran: “Vamos a concederte este enorme regalo, el tesoro que tiene para ofrecer nuestro cuerpo docente de primera línea, pero primero tienes que ir a un banco y solicitar un préstamo de USD 150.000 para convertirte en poeta”, entonces voy a encadenarme a la puerta de ese banco antes de permitirte hacer eso. No puedo suplicarte con la suficiente vehemencia que no hagas eso. No es que esté en contra de la universidad, de lo que estoy en contra es de que las personas que quieren vivir una vida creativa contraigan deudas agobiantes.

10. Las disciplinas creativas no se convierten en carreras prometedoras.

A menudo, las personas dicen que quieren seguir una carrera creativa y luego intentan hacerlo, y terminan en un lugar en el que el trabajo que hacen no es lo suficientemente creativo como para estimular su alma ni es suficientemente una carrera como para proporcionarles estabilidad financiera. En otras palabras, de algún modo, sacrifican ambas cosas. Mi idea es: deja de intentar combinar esas dos cosas y sepáralas. Elije tu vocación creativa, intenta encontrar eso que hace que tu alma cobre vida cuando lo haces y hazlo por tu cuenta. Hazlo por cualquier medio que sea necesario; involúcrate en eso por completo y luego encuentra otra manera de pagar la factura de gas. Apenas comenzada mi carrera, cuando era una escritora prometedora, decidí que sería mi propio mecenas, mi propia esposa del trabajo, mi propio amante adinerado y que nunca pretendería que lo que yo escribiera me mantuviera de ninguna otra manera que no fuera de la única manera que sé que siempre lo hará, que es dándome satisfacción y deleite, y haciéndome sentir que soy más que una espectadora y una consumidora en el mundo.

11. La curiosidad es la verdad y la forma de llevar una vida creativa.

Que te digan “sigue tu pasión” puede resultar muy intimidante y muy confuso porque a veces la pasión no está muy clara, a veces las pasiones son ardientes y luego se consumen, a veces tu pasión cambia, a veces, en una mañana muy triste de martes, después de no haber dormido bien, la idea de la pasión parece tan inalcanzable que no puedes ni imaginarte acceder a ella alguna vez. Y sin embargo la curiosidad es esta energía fiel, constante, amigable y accesible que nunca está lejos de nuestro alcance. No existe un día en el que no puedas sacar a relucir algún pequeñísimo fragmento de interés en algo en el mundo, sin importar cuán modesto pueda parecer o cuán humilde, sin importar cuán desconectado con el resto de las cosas que estás haciendo parezca o cuán extraño. La pasión exige un compromiso total de tu parte. Tienes que divorciarte, afeitarte la cabeza, cambiar tu nombre, mudarte a Nepal y abrir un orfanato. Y quizás no necesitas hacer eso esta semana. Pero la curiosidad no te quita nada. La curiosidad solo da y todo lo que te da son indicios, solo una bella hebra, un pequeñísimo indicio en la búsqueda del tesoro de que eres único aquí en esta vida.

En Marriott Hotels, todo lo que hacemos se guía por el principio de que los viajes amplían la mente y fomentan un pensamiento creativo. Por eso nos hemos asociado con TED, el mejor equipo en lo que respecta a la difusión de ideas que cambian el mundo. Aquí compartimos las mejores ideas mediante artículos y videos que invitan a la reflexión para despertar la creatividad de los viajeros e inspirar nuevas perspectivas.