Inspiración TED

El genio de la innovación frugal

by Navi Radjou

La creatividad humana es un recurso natural e infinitamente renovable que da unas soluciones inteligentes y económicas a los mayores problemas de la humanidad. Así lo explica el estratega Navi Radjou.

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Si un optimista ve oportunidades en todas las dificultades, entonces el mundo en vías de desarrollo debe estar lleno de optimistas. Allí, la gente ha aprendido a obtener más valor de unos recursos limitados y a hallar formas creativas de volver a utilizar lo que ya tienen. Por ejemplo, en la India, el alfarero Mansukhbhai Prajapati ha creado un frigorífico hecho completamente de arcilla que no utiliza electricidad y puede conservar las frutas y verduras frescas durante muchos días. Es, literalmente, una idea refrescante. En África, si la batería del móvil está baja, a menudo se puede hallar a unos ingeniosos emprendedores que te lo recargan con sus bicicletas. En Perú, la zona que rodea a Lima es sumamente húmeda pero también muy seca, solamente recibe 25 mm de lluvia al año. Una facultad de ingeniería de la ciudad ha ideado una manera de generar agua del aire, diseñaron una enorme valla publicitaria que absorbe el aire húmedo y lo convierte en agua destilada, generando más de 90 litros al día.

En la India a este tipo de soluciones las llamamos «Jugaad», una palabra en hindi que significa «un arreglo improvisado, una solución inteligente surgida de la adversidad».

Yo veo a las personas que las conciben como alquimistas: pueden transformar las adversidades en oportunidades como por arte de magia, convertir algo de poco valor en algo de mucho valor. Son maestros en el arte de hacer más con menos, a eso es a lo que llamo innovación frugal. Cuando escasean las materias primas, la gente se ve forzada a adentrarse en sí misma para sacar partido del recurso completamente natural más abundante del mundo: el ingenio humano, y utilizarlo para resolver problemas. La innovación frugal puede ser de baja tecnología, como el frigorífico de arcilla en la India, pero también puede usar la alta tecnología para que los servicios sean más asequibles y accesibles a un mayor número de clientes. Desde 2007 me he reunido con cientos de increíbles empresarios emprendedores del Sur global: la India, China, África y Sudamérica, y los he estudiado. Muchos de ellos no fueron al colegio ni hicieron sus invenciones en los laboratorios de I+D de las grandes empresas. Como no disponen de muchos de los recursos básicos que nosotros damos por sentado, como capital y equipos, y también escasean los servicios educativos y sanitarios, las calles son su laboratorio. No obstante, la innovación frugal no trata solamente de ir ingeniándoselas, sino de mejorar las cosas.

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En todos los mercados emergentes hay empresas que están adoptando este tipo de innovaciones y ejecutándolas a mayor escala para ayudar a miles de millones de personas que pueden tener bajos ingresos pero altas aspiraciones.

En Kenia, la mitad de la población utiliza M-PESA, una solución de pagos a través del móvil. Este es un servicio muy necesario en África, porque un 80 por ciento de las personas no dispone de cuenta bancaria y alrededor del 82 por ciento tiene un teléfono móvil. Lo que es aún más interesante es que M-PESA se ha convertido en la fuente de ideas empresariales que han transformado las cosas en otros sectores. Uno de los fundadores de M-PESA creó M-KOPA, una solución solar para el hogar dentro de una sola caja: incluye un panel solar para el techo, tres bombillas LED, una radio solar y un cargador para teléfonos móviles. El juego completo cuesta 200 USD, un precio caro para casi todos los keniatas, y aquí es donde los teléfonos móviles lo han hecho más asequible. Tras un depósito inicial de 30 USD, el resto puede pagarse mediante un micropago diario de 50 céntimos a través del teléfono móvil. En cuanto se hayan hecho los 365 micropagos, el producto les pertenece y pueden configurarlo y empezar a recibir electricidad de forma limpia y gratuita. Esto resulta sumamente útil en un país como Kenia, donde un 70 por ciento de la población se halla fuera de la red eléctrica. Ahora M-KOPA suministra energía a más de 450.000 hogares en Kenia, Tanzania y Uganda. Con la innovación frugal se puede aprovechar algo abundante: la conectividad móvil, para ofrecer algo escaso: la energía.

La innovación frugal es radicalmente distinta a la forma de innovar en el Norte.

Yo vivo en Silicon Valley en California, donde casi todas las empresas se dedican a buscar sin descanso la próxima gran novedad. Las empresas invierten miles de millones de dólares en I+D y utilizan toneladas de recursos naturales para crear unos productos cada vez más complejos (basta con pensar en los iPhone 5, 6, 7 y, eventualmente, los modelos 8 y 9) para diferenciar sus marcas de las de la competencia y cobrar más dinero a los clientes a cambio de unas funciones nuevas. Yo describiría el modelo comercial convencional como más por más.

Lamentablemente este modelo de negocio de más por más se está volviendo obsoleto por tres motivos.

En primer lugar, un gran porcentaje de los clientes ya no puede permitirse unos productos tan caros debido a la reducción del poder adquisitivo. En segundo lugar, los recursos naturales, concretamente el agua y el petróleo, se están agotando. Y en tercer lugar, y el más importante, la creciente disparidad entre los ingresos de los más ricos y el resto de la población ha creado una gran desconexión entre los productos y servicios actuales y las necesidades básicas de los clientes.

La única forma de sostener el crecimiento y la prosperidad en el Norte es si aprendemos a hacer más con menos.

La buena noticia es que esto solo está empezando. La revolución de la innovación frugal está liderada por unos empresarios creativos que están generando unas soluciones increíbles para los problemas más habituales en Estados Unidos y Europa. La compañía emergente gThrive de Silicon Valley fabrica sensores inalámbricos que parecen reglas de plástico, los agricultores pueden ponerlos en distintas partes de sus campos y recopilar información detallada sobre las condiciones de la tierra. Estos datos les permiten optimizar su uso del agua a la vez que mejoran la calidad de sus productos y sus cosechas. Es un dispositivo muy útil en California, donde existe una enorme escasez de agua, y puede amortizarse en un solo año.

La compañía Be-Bound, emplazada también en Silicon Valley, ha creado un dispositivo que permite a la gente conectarse a Internet incluso en zonas sin banda ancha donde no hay WiFi, 3G o 4G. Para ello utiliza SMS, una tecnología básica que es la más fiable y disponible en todo el mundo. Cuatro mil millones de personas pueden acceder hoy a Internet, pero esta solución les permite ese acceso a un bajo costo.

En Francia, Compte Nickel está revolucionando el sector bancario. A cambio de una tarifa de mantenimiento anual de 20 euros, los usuarios pueden ir a la tienda de la esquina y activar un servicio que les proporciona dos productos: un número de cuenta bancaria internacional y una tarjeta de débito internacional. Permite hacer todo tipo de transacciones bancarias, como enviar y recibir dinero, además de hacer pagos con una tarjeta de débito sin ningún recargo adicional. Es un servicio bancario de bajo costo pero sin el banco. En la actualidad Compte Nickel sirve a más de 500.000 clientes en Francia a través de 2.500 pequeños establecimientos. Resulta interesante que un 75 por ciento de los clientes que utilizan este servicio son personas de clase media que no pueden permitirse las altas comisiones bancarias.

Sería fantástico ver colaborar a los países desarrollados y en vías de desarrollo para crear conjuntamente soluciones que beneficien a toda la humanidad.

Y eso es lo que está empezando a ocurrir. Nairobi sufre unos atascos de tráfico espantosos, de esos que te hacen decir «¡qué horror!», en los que además de los automóviles también hay que esquivar a los animales. Para facilitar la congestión del tráfico, los ingenieros del laboratorio de IBM en Kenia han probado una solución llamada «Twende Twende» (que en suajili significa «vamos»), que originalmente había sido diseñada por unos ingenieros japoneses. Twende Twende no depende de sensores al lado de las carreteras porque son demasiado caros para instalarlos en Nairobi. En su lugar la tecnología procesa imágenes recogidas con unas pocas cámaras web de baja resolución instaladas en las calles, utiliza un programa analítico para predecir dónde se producirán los atascos y enviar mensajes de texto a los conductores indicándoles otras rutas alternativas. Aunque Twende Twende no es una solución tan llamativa como los vehículos sin conductor, permite a los conductores de Nairobi ir de A a B, como mínimo, un 20 por ciento más rápido, y podría usarse en otras ciudades.

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Si desea convertirse en un innovador frugal, el primer principio a seguir es: no complicar las cosas.

En lugar de crear soluciones para impresionar a sus clientes, facilite su uso y hágalas más accesibles. En lugar de complicar aún más productos ya de por sí complejos en laboratorios aislados de I+D, los creadores de productos deben observar a los clientes en sus entornos naturales para identificar cuáles son sus verdaderos problemas y qué les molesta. Con esta visión empática, pueden concentrarse en aquellas funciones que podrían resolver los problemas más urgentes de los clientes. Los empleados de la compañía de software de contabilidad para el hogar Intuit pasan más de 10.000 horas al año con sus clientes para analizar cómo utilizan en la vida real su programa, obteniendo una valiosa información sobre cómo simplificarlo para generar mayor valor con menos funciones. Pero primero se debe diseñar y comercializar rápidamente un producto que sea «lo suficientemente bueno» con menos funciones y que satisfaga las necesidades más básicas de los clientes para después mejorarlo y generar más valor con el paso del tiempo.

El segundo principio de la innovación frugal: no volver a inventar la rueda.

Aprovechar recursos y activos existentes y fáciles de conseguir, como usar teléfonos móviles para ofrecer energía limpia o las tiendas de barrio para ofrecer servicios bancarios. También se pueden aprovechar tecnologías demostradas de un sector y adaptarlas para crear nuevos productos en otro. En la India, GE Healthcare creó un dispositivo para ECG portátil y de bajo costo, el MAC 400, que es lo suficientemente resistente como para manejarlo en condiciones extremas en las zonas rurales. En lugar de diseñar una nueva impresora desde cero para el MAC 400, el equipo de I+D de GE adaptó una impresora que utilizaban los autobuses para imprimir billetes. Otra cosa que puede hacerse es combinar e integrar varias tecnologías ya existentes para crear una solución frugal. La organización sin ánimo de lucro Learning Equality creó KA Lite, un programa de código abierto que genera el contenido de Khan Academy, donde se ofrecen cursos gratuitos en línea, accesibles en lugares sin conectividad a Internet. KA Lite viene ya cargado en un microprocesador Raspberry Pi sumamente barato, que puede usarse como un servidor en un colegio para que los estudiantes tengan acceso al contenido educativo a través de tabletas de bajo costo.

El tercer principio es: pensar y actuar horizontalmente.

Las compañías suelen crecer verticalmente centralizando sus operaciones en grandes fábricas y almacenes, pero si se quiere ser ágil, es necesario crecer horizontalmente usando una cadena de suministro con menos unidades de fabricación y distribución. El gigante farmacéutico Novartis está llevando a cabo un proyecto piloto con un mini laboratorio, cuyo tamaño es inferior al de un contenedor de transporte. En comparación con las grandes fábricas, puede producir comprimidos de forma diez veces más rápida, cuesta un 50 por ciento menos para construir y operar, consume muchos menos recursos naturales, reduce las emisiones en hasta un 90 por ciento y mejora el control de la calidad. Esta microfábrica podría instalarse rápidamente en lugares de difícil acceso para ayudar a luchar contra el brote de alguna enfermedad. Esa misma lógica de reducción de tamaño también puede aplicarse a la distribución. Adiós a los grandes espacios minoristas; demos la bienvenida a las «microtiendas». En las Filipinas hay casi un millón de tiendas sari-sari, unas tiendas pequeñas y familiares situadas en cientos de pueblos. Hapinoy, una empresa social lanzada por MicroVentures, proporciona formación empresarial y microfinanciación a los propietarios de estos establecimientos sari-sari para que puedan actualizar sus negocios y ofrecer servicios esenciales como finanzas móviles y servicios sanitarios básicos.

«Los visionarios… no solo creen que lo imposible puede hacerse realidad, sino que eso es lo que se debe hacer».

Bran Ferren

El Sur global, o el mundo en vías de desarrollo, es el pionero de la innovación frugal por pura necesidad. El Norte, o el mundo desarrollado, está aprendiendo ahora a hacer más con menos al enfrentarse en la actualidad a sus propias limitaciones de recursos. Como persona nacida en la India y con doble nacionalidad francesa y estadounidense, me encantaría que todos pudiésemos superar la división artificial entre el Norte y el Sur. Aprovechemos el ingenio colectivo de los innovadores de todo el mundo para crear conjuntamente soluciones frugales que mejoren la calidad de vida de todos a la vez que ayudamos a conservar nuestro planeta.

En Marriott Hotels, todo lo que hacemos se guía por el principio de que los viajes amplían la mente y fomentan un pensamiento creativo. Por eso nos hemos asociado con TED, el mejor equipo en lo que respecta a la difusión de ideas que cambian el mundo. Aquí compartimos las mejores ideas mediante artículos y videos que invitan a la reflexión para despertar la creatividad de los viajeros e inspirar nuevas perspectivas.